Centro asturiano – Casa de Asturias ha celebrado – Les letress asturianes 15° aniversario

El Centro asturiano- Casa de Asturias ha realizado el acto de las letras asturianas, este año la charla ha estado dedicada a Corín Tellado, la reina de la novela rosa. El escritor Armando Olveira Ramos,  quien ha tenido a cargo la charla, ha contado jugosas anécdotas de sus largas horas con Corín Tellado ya que le ha hecho un extenso reportaje para el Diario El País. Corín Tellado fue una escritora no muy querida, por su proximidad a Francisco Franco y su esposa Carmen Polo.  En toda celebración de la dictadura le invitaban y le ponderaban su trabajo, por lo que la  prensa internacional la tildó de fascista, machista y muchos otros calificativos a su persona. En la época del destape y el advenimiento de la democracia,  rompió relación con todos los periodistas no dando reportajes a nadie, presumiendo de haber vendido 500 millones de  novelas frívolas de amor.  Corín Tellado ingresó al libro de los records habiendo vendido tantos ejemplares como el propio Miguel de Cervantes. Fue  la autora más vendida en lengua española con 4.000 títulos publicados a lo largo de una carrera literaria de más de 56 años, comenzando su primer novela el 12 de octubre de 1946  Ha sido traducida a 27 idiomas. Además, bajo el seudónimo de Ada Miller, cuenta con varias novelas eróticas. En la época que estaba prohibido cualquier publicación de tono subido, ella lo logró llegando a ser, la dama de la novela romántica por excelencia, haciendo de lo cotidiano una gran aventura en busca del amor. Mario Vargas Llosa opinó: «La vasta producción de Corín Tellado quedará como muestra de un fenómeno sociocultural». Y eso es lo que no se puede negar a esta autora: su condición de fenómeno sociológico, más allá de sus modas, culturas y los momentos históricos que atraviesan sus numerosos lectores. Corín era querida y admirada por el pueblo, en especial por las mujeres que la transformaron en la escritora más vendida del mundo  El cuerpo de baile de la institución "Les Madreñes" dirigido por Carolina Pérez,  brindó una pandeirada y varias danzas tradicionales. La cantante Sra. Olga Soto aportó su arte interpretando el himno de Asturias a capela y como broche final la actuación  del Coro del Club Español que dirige la Sra. Sandra Vernazza, haciendo un recorrido por España de manos de la copla y el pasodoble.                  Al final hubo brindis por los 15 años de esta celebración, con la presencia de los representantes de la embajada de España,  el jefe de la oficina laboral José Martín Blanco y  el consejero cultural  Asís Barrera López.  El presidente de la institución asturiana José M. Pérez,  junto a  la coordinadora general Ligia García,  que ha sido siempre artífice de -El día de las letras asturianas, procedieron al  tradicional corte de torta. Con España Vale hemos participado del acto mostrando de nuestros archivos dos videos del lugar donde vivió Corin Tellado y también el querido Cdor. Enrique Iglesias. La Caridad y Viavelez. Es un material que tiene muchos años de grabado, que hemos reciclado para poder compartirlo. Imagen de previsualización de YouTube Este video se trata de La Caridad. Además de ser un lugar de paso obligado de los peregrinos (de ahí su nombre), ya que eran albergados en ese pueblo todos aquellos que hacían el camino de Santiago portuguéz.  Ahí en ese pueblo donde viven  apenas unas 2 mil personas, nació y vivió nuestro amigo Cdor. Enrique Iglesias. Imagen de previsualización de YouTube El puerto de Viavelez está rodeado de acantilados de muchos metros de altura, desde alguna de esas casas que cuelgan de la montaña,  Socorrín, como le decían a Corín Tellado, (ya que su verdadero nombre era Socorro),  habrá encontrado inspiración para sus éxitos de novela.   Viavelez es uno de de esos puertitos que invitan a sentarse y admirarlo. La música que enriquece  las imágenes,  es de Asturias con amor, y justamente habla de un puerto. Al que hay que subir para llegar. Vengo de subir al puertuuuuuu!! refiriendose a Viavelez ya que está rodeado de acantilados. Para ir al puerto entonces, había que subir la montaña.