Yerra hereford a la uruguaya, en hacienda Charito

Hemos asistido a una gentil invitación de nuestra amiga Charo Gil, a una Yerra en su establecimiento rural.

La yerra, que en algunos lugares se llama hierra es un acontecimiento durante el que se realizan varias tareas propias del campo. La principal (y de la que proviene su nombre), es la marcación del ganado orejano, que se hace con un hierro al rojo sobre el cuerpo del animal. Luego se recuentan y se anotan los nuevos animales marcados. Los registros más remotos sobre esta costumbre de marcar el ganado parecen ser del antiguo Egipto, unos 2000 años antes de Cristo.

Tradicionalmente la marca se pone sobre el anca izquierda, lugar bien visible desde lejos; pero hoy algunos ponen la marca en la mandíbula para no estropear el valor del cuero. La marca es exclusiva; generalmente se diseña a partir de las iniciales del dueño o de las del establecimiento, adornadas y estilizadas de manera que no haya confusión y que no admita una superposición de otra marca, para evitar el cuatrerismo,  (robo de ganado).

La tecnología ha llegado al campo y existe ahora un “chip” que se le coloca al animal mediante una perforación en una oreja. Ese chip contiene cantidad de información del ganado, como ser: nacimiento, sexo, vacunación y propiedad.

El trabajo de los “gauchos” es intenso donde cada uno tiene su función a realizar, casi simultáneamente.  Uno enlaza al animal por el cuello y lo ata a un poste, mientras otro le enlaza sus patas traseras para luego derribarlo. Una vez en el suelo el animal e inmovilizado otra persona le tuerce el cuello de forma de dejar sus orejas listas para colocar la “Caravana”. Alguien  muy hábil con el cuchillo precede a hacer la  castración de los machos jóvenes que no se destinarán a la reproducción. Esto es muy importante para mantener la mejor raza y evitar que se crucen entre hermanos, padres e hijas, cosa que la degeneraría.

Un toro preñando a  muchas vacas asegura la pureza de la raza.

La castración si bien parece una salvajada, no produce un gran sufrimiento al animal. Talvez le molesta mucho más,  el estar maniatado en el suelo que la castración y marcado.

Claro que esto es una apreciación personal basada en el mugido del animal.

En países con mucha religiosidad este acto  es bendecido por el cura párroco, o por lo menos se rezan oraciones y se ofrenda la yerra a un santo, generalmente el patrono del lugar. La forma de pialar y de enlazar la res para tumbarla es propia de cada lugar, y hasta de cada establecimiento.

Descripción

La yerra es siempre un gran acontecimiento que amerita una ocasión festiva. Suele realizarse durante el otoño, cuando todavía no han llegado los fríos fuertes pero ya se han ido los calores del verano con sus moscas, que podrían embichar la quemadura de la marca o las heridas de la castración. El dueño de los animales, suele brindar un abundante, (asado o parrillada) para los invitados y para el personal, generalmente acompañado de suficiente vino, para cuando ha concluido el trabajo del día. En ese asado se incluye, como plato especial, las criadillas (los testículos) obtenidas de la reciente castración. Luego se organizarán partidos de taba, de truco, y hasta de bochas, mientras se toma mate,  el patrón administra la bebida y la patrona obsequia al asador todo lo que ha quedado en la parrilla. Desde España vale le enviamos a don Sanchez, “UN APLAUSO PARA EL ASADOR”.

Parte de la Información extractada de Wikipedia-